España crecerá más de lo previsto por el Gobierno, pero el paro no bajará del 20%

Publicado el 06 Febrero, 2015

La economía española crecerá este año un 2,3%, y un 2,5% el próximo. En ambos casos, por encima de lo que prevé el Gobierno y la propia Comisión Europea, que ha presentado este jueves sus estimaciones de invierno. La fuerza del consumo privado explica esta revisión al alza de las expectativas. Básicamente por la confluencia de tres factores en el tiempo: el descenso de los precios del petróleo, la caída de los tipos de interés debido a la política monetaria tan expansiva del BCE y la debilidad del euro, que favorece las exportaciones.

En el caso español, hay que sumar que el sector público ha dejado de ser un lastre para el crecimiento. Según la Comisión Europea crecerá tres décimas este año y una décima el próximo. La parte negativa es que aunque la economía creará puestos de trabajo de forma intensa, eso será insuficiente para que la tasa de desempleo baje del 20%.

La Comisión Europea, en concreto, estima que el paro bajará hasta 22,6% este año y hasta el 20,7% en 2016. Durante ese periodo, la economía española será capaz, según las previsiones, de crear unos 680.000 puestos de trabajo.

Debido a ello, los costes laborales del total de la economía (que miden los salarios y el volumen de empleo) volverán a crecer en torno a dos décimas.

Esta mayor actividad del sector privado es lo que explica que la el peligro de que la economía caiga en un periodo deflacionista se vaya alejando. El deflactor del PIB, si se cumplen las estimaciones, debería crecer un 0,2% este año y un 1% el próximo. Lejos ya, por lo tanto, del -0,7% con que habrá acabado el año.

En cuanto a las cuentas públicas, la Comisión prevé que este año el déficit se sitúe en el 4,5% del PIB, mientras que en el próximo alcanzará el 3,7%. Es decir, todavía por encima del límite del 3% que impone la UE. Algo que sugiere que el próximo Gobierno deberá acometer recortes del gasto o procurar un aumento de los impuestos para lograr el compromiso firmado por el Ejecutivo para esas fechas.

La Comisión Europea asegura que existen riesgos de incumplimiento de los objetivos de déficit por tres vías: el impacto de la reforma fiscal, el coste que tendrá para el erario público la quiebras de las autopistas de peaje sobre las que tiene responsabilidad patrimonial el Estado y el clima político que se puede derivar de las próximas elecciones generales.

Como consecuencia de estos elevados desequilibrios fiscales, el volumen de deuda pública en circulación seguirá creciendo. Hasta el punto de que el endeudamiento respecto del PIB se situará en el 101,5% en 2015 y en el 102,5% un año después.